Brújula Mimbre reúne preguntas sencillas sobre azúcar, apetito y energía en días normales.
No busca calificar personas ni convertir una respuesta en una etiqueta. Busca ordenar señales de la rutina que a veces pasan desapercibidas. Un desayuno apurado, una bebida frecuente o una tarde con sueño pueden verse distintos cuando se observan juntos. La lectura final es orientativa y está pensada para apoyar una conversación personal, no para reemplazarla.
Las preguntas se inspiran en recomendaciones generales de alimentación y autocuidado. Se consideran el descanso, el agua, la variedad de alimentos y los horarios. También se invita a mirar las etiquetas. Nada de esto exige cambios perfectos. Una modificación pequeña puede ser suficiente para empezar a observar.
La información se presenta para personas adultas entre 35 y 65 años que quieren entender mejor sus antojos o cambios cotidianos de energía. No se recopilan respuestas para vender productos ni para entregar publicidad. El cuestionario puede completarse en unos 3 minutos. La puntuación solo organiza el resultado en tres niveles de atención. No confirma ni descarta una condición. Si aparece preocupación, dolor, malestar persistente o un cambio importante, lo prudente es consultar a un profesional de la salud. También puede ser útil llevar un registro de 1 o 2 semanas para describir mejor lo observado durante esa conversación.